Mi camino comenzó en pandemia, cuando la vorágine laboral me mostró cuánto me había desconectado de mí misma y de mi familia. Ese fue mi punto de quiebre.
Desde entonces inicié un profundo proceso de búsqueda y formación: Coaching Ontológico, Biodescodificación, Psicogenealogía y Transgeneracional, Posgrado en Bioemoción (UNR) y especializaciones en heridas de la infancia, trauma y teoría polivagal.
Hoy integro todo ese recorrido con mi experiencia en escucha empática para acompañar procesos de transformación reales, profundos y amorosos.
¿En qué puedo acompañarte?
🦋Coaching Ontológico
Revisamos creencias y patrones que hoy limitan tu vida.
🌿Biodescodificación
Comprendemos el sentido biológico y emocional del síntoma.
💭Encontrar heridas
Identificamos las heridas de infancia que siguen activas hoy.
🌱Crecimiento personal
Fortalecemos tu autonomía emocional y claridad interna.
Publicaciones
27 de May, 2026
El primer amor, es el propio
Si creciste creyendo que dando amor a los demás, esperando su validación y reconocimiento para sentirte útil...
Si creciste creyendo que dando amor a los demás, esperando su validación y reconocimiento para sentirte útil y valorada/o. O si estuviste pendiente de sus necesidades, cuidando y evitando dejar una mala impresión, o decepcionar a los demás, te cuento que esta nota es para vos!- hoy: Hoy: El primer amor, es el propio.
¿Alguna vez te preguntaste qué pasó con tus necesidades? ¿Y el amor por vos? ¿cuántas veces te decepcionaste?
Bueno, comencemos por el principio: ¿Qué es el amor propio?
El amor propio es la capacidad de reconocer y aceptar nuestras fortalezas y debilidades, si sentimos amor propio nos tratamos con amor, compasión y comprensión.
Si este amor está presente, vas a sentirte valiosa, merecedora de amor y respeto, tanto propio como de los demás.
El amor propio implica pensar, tomar decisiones y accionar para favorecer tu bienestar físico, emocional y mental, como también, reconocer cuando hay que establecer límites saludables en las relaciones interpersonales.
Si aprendés a gestionar la valoración y el merecimiento y aceptas tus aciertos, tus errores y fracasos sin castigarte ni juzgarte, estarás en el camino de aprender de ellos para seguir creciendo.
¿Cual es la diferencia entre autoestima y amor propio?
Tener amor propio y autoestima está muy relacionado, pero no es lo mismo. La autoestima se nutre del valor que le damos a todos los ámbitos de nuestra vida (la mirada de los demas y la tuya). El amor propio va más allá: es la aceptación incondicional de nuestro ser. No depende de quiénes somos o qué hacemos.
Repasemos: la autoestima es la valoración o juicio, sea positivo o negativo, que tenemos de nosotros, es realmente valorar lo que somos.
Una vez que tenés claras tus luces y sombras y las amas y aceptas. Esa es la base del amor propio, la autoaceptación de nuestro propio ser por completo.
¿Si no siento amor propio que pasa?
La falta de amor propio provoca inseguridad, aislamiento, miedo y vergüenza, limita a tu respeto y valor, generando baja autoestima. Este estado de vulnerabilidad te expone a más abusos, porque no te crees con derecho a ser respetada y valorada.
¿Qué puedo hacer para sentirlo?
Amor propio es hacer por mi lo que haría por los demás, visualizarme como prioridad, reconocer lo que me hace daño y decidir cuidarme. Ser lo primero, sin sentirme egoísta, mis necesidades deben ser el n°1 en la lista.
Más sobre: El primer amor, es el propio.
Podes decir que no, podes decir basta, podes regalarte tiempo de ocio, de disfrute, de paz.
Mirate al espejo y sé compasiva, cuantas luchas atravesó tu cuerpo, y ahí sigue firme y fuerte para vos!
¡Enamórate de vos! Eso no significa que dejes de amar a los demás. Significa que ames tanto tu vida que no sientas que tu felicidad depende de alguien más, ocupate de vos, hace tus cosas, generate felicidad…
Ponete metas a corto plazo y realizables, y luego celebra los resultados.
Hablate con amor y respeto, mímate como lo harías con los demás.
Conócete, no dejes de escucharte ni de buscar quién sos, que te gusta, cuáles son tus virtudes y oportunidades de mejora. ¿De qué punto partís? ¿Qué queres mejorar? ¿Qué te estresa? Repetite a diario: soy valiosa, soy suficiente, soy perfecta, me amo, me respeto y me elijo.
27 de May, 2026
Herida de abuso
Las heridas de abuso resultan de la exposición a situaciones de abuso y violencia físico, verbal, sexual, o...
Las heridas de abuso resultan de la exposición a situaciones de abuso y violencia físico, verbal, sexual, o emocional en la niñez. Estos abusos pueden ser perpetrados por familiares, por los cuidadores, por figuras de autoridad, o incluso por personas ajenas al entorno familiar. Cuanto más pequeño es el niño en el momento del inicio del maltrato y si no lo gestiona, es más probable que experimente dificultades en la edad adulta. Hoy: Herida de abuso.
Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), al menos una de cada cinco mujeres ha sido víctima de abuso sexual en el mundo. Violencia que deja huellas profundas en quienes lo padecen. El organismo, además, afirma que la mitad de las mujeres víctimas de este tipo de violencia conoce a su agresor.
Lo que viene después de una experiencia traumática como el abuso es una mezcla de dolor y culpa. Lo que impide que la persona hable sobre el tema, incluyendo en muchos casos, la denuncia del maltrato sufrido.
Como la mayoría de ellos ocurren en la niñez y la adolescencia, el miedo a ser cuestionados, a haberlo provocado. O a que no crean su versión de los hechos, muchas veces es paralizante. Es por eso por lo que a menudo las víctimas de abuso bloquean el recuerdo o solo pueden aceptar el hecho después de muchos años. Y durante ese tiempo, los traumas que dejó la violencia experimentada se arrastran, impidiendo desarrollar una vida normal.
Más sobre: Herida de abuso.
Experimentar abuso a una edad temprana puede generar traumas y creencias profundos que afectan la autoestima, la confianza en sí mismos y la percepción de la seguridad
Como se manifiesta el abuso infantil en la edad adulta:
Depresión y ansiedad si el niño se siente culpable por las agresiones sufridas y siente sensación de indignidad. Mas la falta de confianza en sí mismo y en los demás pueden aparecer a largo plazo ataques de ansiedad y depresión.
Problemas de relación. Si un niño crece en un hogar en el que el abuso, gritos y la violencia son la norma, el idioma y la forma de comunicarse, es más probable que permanezcan en esas relaciones en la edad adulta. Por eso, solemos revictimizarnos buscando vínculos abusivos.
Comportamientos no saludables. Debido a que el abuso afecta los sentimientos de autoestima, puede llevar a comportamientos físicos poco saludables como los trastornos alimenticios, deportes de alto riesgo y todo tipo de adicciones que no permitan sentir, que desconecten del sentir.
Problemas de salud física. El maltrato infantil puede causar daños físicos inmediatos a un niño. Como ser, fracturas de huesos, moretones, deterioro del desarrollo físico y cognitivo y como adultos, estas personas tienen un mayor riesgo de padecer enfermedades cardíacas, enfermedad pulmonar, presión arterial alta, diabetes, asma, enfermedades hepática y obesidad.
Qué hacer si sufriste abusos en tu infancia
En primer lugar, no tenes porque pasar por esto solo, busca un profesional que te ayude a procesar y gestionar las experiencias vividas durante tu infancia.
Algunos adultos piensan que los abusos ocurrieron en su infancia, y que, son algo del pasado que no afecta a su presente. Sin embargo, tal y como hemos visto, los abusos en la infancia pueden tener secuelas en la edad adulta.
Por eso es importante trabajar esas vivencias para lograr el bienestar y felicidad que mereces.
Para terminar me gustaría resaltar algo que es muy importante, para las personas que sufrimos de abusos infantiles, lo que nos sucedió forma parte de nuestra vida y experiencias, pero no nos define, ni tiene porque condicionarnos ni limitarnos llenándonos de miedo e inseguridades. Sos valios/a, sos perfecto/a, y hablar es el comienzo necesario para sanar tu herida.
Y si sentís que no podes sola/o podes contactarme para una sesión.
27 de May, 2026
Apego en la adultez
Los lazos emocionales que formamos en nuestros primeros años de vida no desaparecen con la infancia. Por el...
Los lazos emocionales que formamos en nuestros primeros años de vida no desaparecen con la infancia. Por el contrario, se convierten en un modelo invisible que influye en cómo nos relacionamos de adultos, ya sea en el ámbito familiar, laboral o social. Comprender estos patrones de apego puede ser la clave para mejorar nuestras relaciones más importantes. Hoy: Apego en la adultez
Los cuatro estilos de apego
La teoría del apego, desarrollada originalmente por John Bowlby y Mary Ainsworth, identifica cuatro patrones principales:
Apego seguro:
Origen: Cuidados consistentes y afectuosos en la infancia.
Características adultas: Capacidad para establecer relaciones equilibradas, manejar conflictos con madurez y mantener una autoestima estable.
Apego ansioso:
Origen: Cuidadores impredecibles, a veces disponibles y otras no.
Características adultas: Tendencia a la inseguridad en las relaciones, necesidad constante de reafirmación y miedo al abandono.
Apego evitativo:
Origen: Cuidadores emocionalmente distantes o que rechazaban el contacto cercano.
Características adultas: Dificultad para la intimidad emocional, valoración excesiva de la independencia y tendencia a suprimir necesidades afectivas.
Apego desorganizado:
Origen: Experiencias traumáticas o de abuso en la infancia.
Características adultas: Comportamientos contradictorios en las relaciones, combinando necesidad de conexión con miedo al acercamiento.
Más sobre: Apego en la adultez.
Impacto en la vida adulta
Estos patrones se manifiestan de manera particular en diferentes ámbitos:
Relaciones de pareja:
Las personas con apego seguro tienden a tener relaciones más estables y satisfactorias. Mientras que los estilos inseguros (ansioso o evitativo) suelen generar ciclos de conflicto y distanciamiento.
Crianza y familia:
Nuestro estilo de apego influye en cómo educamos a nuestros hijos, pudiendo transmitir patrones similares o, con conciencia, romper ciclos intergeneracionales.
Ámbito laboral:
El apego seguro favorece el trabajo en equipo y el liderazgo empático. Mientras que los estilos inseguros pueden manifestarse como excesiva dependencia de la aprobación (ansioso) o dificultad para colaborar (evitativo).
Hacia un apego más seguro
La buena noticia es que los patrones de apego pueden modificarse en la vida adulta a través de:
Terapias especializadas, relaciones reparadoras, desarrollo de la inteligencia emocional, prácticas de mindfulness y autoconocimiento.
Reconocer nuestro estilo de apego no es un ejercicio de autocrítica, sino una oportunidad para comprender nuestras reacciones emocionales y trabajar en relaciones más saludables. Como señala la psicóloga moderna Amir Levine: "Nuestras necesidades de apego no son signo de debilidad, sino de humanidad compartida.
Si al leer esta nota reconoces patrones que te gustaría transformar, recorda que el autoconocimiento es el primer paso hacia relaciones más plenas.
Escríbeme a @elianapartcoach para agendar tu primera sesión. Juntos podemos crear patrones más saludables que se reflejen en todos tus ámbitos de vida.
Derechos de autor: Eliana Part
Coach profesional, Biodecodificadora. Locutora nacional
27 de May, 2026
Proyecto Sentido: el origen invisible de nuestra historia
Detrás de cada elección, miedo, desafío o manera de vincularnos, existe un período silencioso que marca...
Detrás de cada elección, miedo, desafío o manera de vincularnos, existe un período silencioso que marca profundamente nuestra vida: el Proyecto Sentido.
Este es el tiempo que abarca desde nueve meses antes de la concepción, el embarazo y los primeros tres años de vida, donde los deseos, expectativas, emociones y vivencias, necesidades y proyectos de nuestros padres comienzan a escribir en nosotros un guion que no elegimos… pero que sí podemos transformar.
Es importante recordar que nuestros padres no son culpables.
No nos cargan con expectativas para dañarnos ni por maldad: lo hacen desde su propio nivel de conciencia, desde sus deseos, sus miedos, sus anhelos y sus carencias. Todos hacemos lo mejor que podemos con la historia que traemos. Tené en cuenta que mirar el Proyecto Sentido no es señalar responsables, sino comprender y liberar.
Cabe destacar que, en ese período, se imprimen mensajes como: “Sé fuerte”, “No molestes”, “Cuidá a todos”, “Arreglá lo que nosotros no pudimos”.
A veces son mandatos explícitos, a veces son emociones que el bebé capta sin palabras. Estos sentidos pueden convertirse en patrones que repetimos sin saber por qué: afectan nuestra autoestima, nuestras relaciones, decisiones, proyectos e incluso síntomas físicos o emocionales.
Trabajar el Proyecto Sentido nos permite
Comprender de dónde nacen patrones que hoy nos duelen o limitan.
Ver qué partes de la historia familiar siguen actuando dentro nuestro.
Soltar mandatos y cargas que no nos pertenecen.
Elegir una vida más auténtica y amorosa.
¿Y qué puede hacer una mujer que busca quedar embarazada o que está transitando un embarazo?
Pequeños gestos pueden transformar profundamente el Proyecto Sentido de ese bebé:
Revisar y sanar sus propios miedos, culpas o mandatos recibidos.
Acompañarse con herramientas que la conecten con su calma y su cuerpo.
Podés hablar con el bebé, incluso desde antes de la concepción, desde un lugar de amor y bienvenida.
Preguntarse qué desea transmitir y qué desea dejar atrás.
Además, cultivar un entorno emocional amable, donde ella también se sienta cuidada.
Ayer tuve la oportunidad de compartir una entrevista sobre este tema tan profundo, y fue hermoso ver cómo resuena en tantos adultos que hoy buscan criar, acompañar y sanar con mayor conciencia.
Sin embargo, si sentís que este contenido te toca, que querés revisar tu propia historia o preparar un Proyecto Sentido más amoroso para tu hijo, estoy disponible para acompañarte.
Podés contactarme para coordinar una sesión o hacerme tus consultas.
Un proceso amoroso, respetuoso y revelador te espera.
Cuando entender no alcanza
Videos sobre vínculos, emociones, trauma, autoestima y sistema nervioso para comprender por qué reaccionamos como reaccionamos y cómo empezar a construir algo distinto.
¿Esto resuena con vos?
Muchas de las personas que llegan a mí están atravesando momentos donde algo interno ya no puede seguir igual.
🌿Ansiedad y regulación emocional
Cuando sentís que tu mente no se detiene, vivís anticipando problemas o te cuesta encontrar calma, podemos trabajar sobre los patrones emocionales y las respuestas de tu sistema nervioso para recuperar mayor equilibrio y bienestar.
❤️Vínculos y relaciones
Si repetís historias que te hacen sufrir, te cuesta poner límites o sentís que siempre terminás ocupando el mismo lugar en tus relaciones, podemos explorar qué patrones se activan y construir formas más saludables de vincularte.
🌱Desarrollo personal y autoestima
Acompañamiento para quienes sienten que perdieron conexión con ellos mismos, atraviesan momentos de cambio o desean construir una vida más alineada con sus necesidades, valores y deseos.
🧩Síntomas, emociones e historia personal
Cuando el cuerpo habla a través de síntomas, emociones intensas o situaciones que se repiten, podemos explorar su significado desde una mirada integrativa que contempla la historia personal, familiar y emocional.
¿Cómo es una sesión?
Cada proceso es único porque cada persona tiene una historia, emociones y experiencias diferentes.
Por eso las sesiones son personalizadas y se adaptan a aquello que hoy te está generando malestar, bloqueo o sufrimiento.
Escuchamos tu situación actual
Partimos de lo que hoy te preocupa: una emoción que se repite, un vínculo que duele, ansiedad, síntomas físicos o situaciones que sentís que ya no sabés cómo resolver.
Identificamos patrones y mecanismos automáticos
Muchas veces reaccionamos de formas que no elegimos conscientemente. Exploramos qué patrones, creencias y respuestas emocionales se activan para comprender por qué determinadas situaciones siguen repitiéndose.
Comprendemos el origen
Según cada caso, podemos integrar heridas de infancia, historia personal, vínculos familiares, mirada transgeneracional, síntomas o respuestas del sistema nervioso para entender el sentido profundo de lo que hoy te sucede.
Incorporamos herramientas concretas
El objetivo no es solamente comprender, sino empezar a generar cambios reales. Por eso trabajamos con recursos prácticos que te permitan llevar lo aprendido a tu vida cotidiana.
Construimos nuevas posibilidades
A medida que aumenta la conciencia y la comprensión, aparecen nuevas formas de sentir, vincularte y responder a aquello que antes parecía repetirse una y otra vez.
Experiencias
"Llegué con mucha ansiedad y hoy puedo tomar decisiones con calma."
— Laura, 42 años
"Me sentí escuchado de verdad. Fue un antes y un después."
— Martín, 37 años
"Pude entender patrones que repetía hace años."
— Gabriela, 55 años
"Volví a sentir dirección en mi vida."
— Roberto, 68 años
"Llegué con mucha ansiedad y hoy puedo tomar decisiones con calma."
— Laura, 42 años
"Me sentí escuchado de verdad. Fue un antes y un después."